18/2/15

hay que vivir más y esperar menos.

El mundo no está hecho para personas que respiran con el alma más que por el instinto. Para aquellos que sin poder evitarlo ponen nombre a sus sentidos aunque ni ellos sepan lo que sienten. Personas que son adictas a la vida y que buscan para encontrar extraordinarios que nunca aparecen.

Simplifican el ser pero no el sentir. Llegan a la conclusión de que el amor existe pero que es corriente que venga disfrazado de otras cosas:

- Quién no ha sufrido por no ser querido como debería?
- Quién no ha perdido el tiempo con alguien que no lo merecía?
- Quién no se ha sentido inferior por el trato de otro que creíamos incondicional?

Aceptamos el amor que creemos merecer respondemos de forma automática. Pero de verdad nos conformamos con tan poco? De verdad existe el "él o ella es todo para mi?"

Todos nacemos enteros; en qué parte del camino se nos ocurrió la brillante idea de partirnos en trozos? De vivir a través de otros.

Hemos olvidado cómo conocernos, querernos y valorarnos; y no será hasta que nos descubramos completamente cuando podamos amar de verdad. Sin excusas y sin peros.

Hay que vivir más y esperar menos.

Diamantes en Tiffany's: